
Cada 09 de julio, se conmemora en Chile el Día de la Visibilidad Lésbica, en memoria del asesinato de Mónica Briones Puccio, el cual ha sido documentado como el primer crimen de odio contra una lesbiana registrado en el país en 1984.
El femicidio paso a la justicia a principios de los 90, sin embargo, fue cerrado por falta de pruebas, causando gran indignación en la comunidad lésbica nacional.
Tres décadas después, los ataques con motivo de la orientación u identidad sexual de las personas siguen ocurriendo; teniendo que pasar 28 años para que se creará la Ley Antidiscriminación, más conocida como Ley Zamudio, en memoria del trágico crimen de odio contra Daniel Zamudio; para que la realidad de las personas pertenecientes a la diversidad sexual fuera considerada una problemática social, a causa de la discriminación, exclusión y ataques de odio que sufren en lo cotidiano.
La realidad de las mujeres lesbianas, enfrenta además una doble exclusión ya que con motivo de su género se ven expuestas a mayores niveles de discriminación. Según un estudio realizado por la Organización Lésbica “Rompiendo el Silencio”, titulado “Ser lesbiana en Chile” en 2019. Más de 450 mujeres lesbianas y bisexuales participaron de la investigación que evidenció que el 75% declara haber sido acosada por su orientación sexual.
Mientras, entre los lugares donde más se declara haber sufrido acoso lesbofóbico está la calle (75%), los ambientes religiosos (67%) y los servicios de salud (33%). El 68% incluso afirmó no realizarse exámenes de autocuidado por miedo a la discriminación.
Estos datos nos permiten comprender que queda mucho por avanzar hacia la erradicación contra todas las formas de violencia que afectan a mujeres y disidencias sexuales. Para que estos crímenes y ataques no sigan ocurriendo y dejemos de sumar más nombres de quienes fueron silenciadxs por ser quienes son.
Te dejamos el estudio a continuación

